Descubrimiento
Primero entendemos. Luego cotizamos.
Antes de escribir una línea de código — o de enviarte una propuesta — necesitamos entender cómo funciona tu operación hoy. Esta fase es una sesión de trabajo real: mapeamos tu flujo actual, identificamos dónde está el problema de fondo y definimos en concreto qué habría que construir para resolverlo. Si al final de esta fase no tenemos algo útil que proponerte, te lo decimos antes de que inviertas un peso.